Tuesday, 20 August 2013

We'll dance all night to the best songs ever...

||4 de Mayo de 2014||

Dress up for you.


Hay un poder oculto en arreglarse y vestirse de la forma que a uno le gusta vestirse. Con el tiempo he descubierto que es una de las mejores terapias cuando te sentís un poco deprimido o triste sin razón. O tal vez esos días en los que sentís que no encajás en tu propia piel. Ahí es cuando arreglarse para uno mismo se vuelve útil.


Y no hablo de ponerte un vestido de gala y maquillarte cual actriz de Hollywood... o tal vez sí, si eso es lo que te hace sentirse cómoda con vos misma (y conozco casos así). La idea en realidad es vestirte de esa manera que siempre te ha gustado y raras veces usas. Puede ser un outfit completo, un vestido que usas muy poco, o hasta incluso esa amplia remera dos talles más grande que está echa un bollo en el ropero, o esos zapatos de taco que usas cada dos meses para alguna fiesta y que te los ponés y te hacen sentir como una lady.


No se trata de verse bien para los demás, para le ojo crítico, sino para el propio. Es vestirse para el placer del alma, para la comodidad y el confort interior. Es ponerte una remera de lentejuelas y el pantalón de gimnasia porque simplemente amas las dos prendas. O pasar dos horas maquillándote y peinándote para luego sentarte a hacer tarea de la facultad en tu casa. Es simplemente tomar ese atuendo, esa prenda, ese detalle que amamos usar, que sentimos que nos encaja perfecto y nos representa de tal forma que te sientes absolutamente cómodo con él. Y usarlo aun que no tenga sentido.

Así que, termino de escribir esto usando mis calsas negras de salir, una amplia remera azul que le robé a mi padre (con la estampa de su equipo de basquet) y un hoodie un tanto gastado verde que adoro. ¿Y saben algo? No podría estar más cómoda... y hasta feliz.

Nos leemos pronto :)
Florgi

Tuesday, 13 August 2013

There's something about the way...

...the streat looks when it's just rained.

Galway-Ireland
October of 2012

"Como si viniera la Reina de Inglaterra"


Hoy he vuelto a retomar mi idea de que mi madre se toma demasiado en serio el hecho de que vengan visitas a casa. Es decir, entiendo que quiera arreglar todo cuando tenemos algún tipo de festejo o viene alguien importante por algún gran asunto. Pero no le veo el punto a hacer que la casa brille cuando tan sólo vienen algunas de mis mejores amigas, amigos de la familia o incluso familiares.

Y no, no estoy hablando de esos amigos y familiares a los que usualmente tratamos de impresionar; sino a esos que son parte de la propia familia, esos a los que yo considero dignos de admirar el desorden cotidiano de mi hogar.

Pero, a pesar de mis reiterados planteos e intentos de razonamientos, no he conseguido que mi madre entre en razón. Por lo que en estos momentos observo (y ayudo aunque no lo crean) a mi madre ir y venir, escoba en mano, brillando, ordenando y dejando todo impecablemente impecable para las visitas... que no son más que un puñado de gente cercana a mi familia que viene a despedir a mi hermana (Se va de viaje en dos días a Irlanda por un mes, que envidia jaja).

Espero que no sea nada hereditario (como tantas otras cosas que espero que no vengan en los genes), pero supongo que por ahora tendré que conformarme con recordarme constantemente y hasta que sea adulta con mi propia casa, que no es necesario aparentar para las personas que nos conocen sin apariencias.

Nos leemos pronto!
Florgi